miércoles, 30 de mayo de 2012

Una área muy importante que debemos de trabajar con nuestros hijos, es la afectividad, la expresión y el reconocimiento de nuestras emociones; los hijos deben saber identificarlos y así poder ayudarlos a actuar acordes a esa expresión, moderandolos y manejandolos.
No hay emociones malas o negativas, simplemente son sentimientos que sobrevienen a determinadas siituaciones que estamos viviendo, la manera de manejarlas, las acciones que realizamos ante ellas o las actitudes que tomamos ante estas, es lo que hacen que sean positivas o negativas.
Nuestra sociedad nos ha enseñado que hay emociones que no se deben de mostrar, ya que son consideraras como signo de debilidad, inmadurez o hasta incapacidad, por ejemplo: el enojo, el llanto y las expresiones abiertas de alegría.
Por el contrario, cuando éstas son adecuadas al momento, expresan coherencia y sensibilidad, claro que también debe de contarse la intensidad y el tiempo de éstas expresiones.

martes, 29 de mayo de 2012

La relación de los padres con los hijos se construye momento a momento, día a día; la vida nos ofrece diversas actividades en el transcurso del día, que es increíble que no las aprovechemos. Mucho influye el hecho de que sean tan cotidiana, es lo que hace que no se les de la importancia debida. Hablemos de la hora de levantarlos para llevarlos al preescolar, en el desayuno, al vestirlos, el baño, el camino a la escuela, en fin, todos los momentos que se dan, son oportunidades para ir fincando la relación entre padres e hijos.
La manera en que los despertamos y como los vestimos, todo esto a nuestros hijos les va indicando como relacionarnos: con exigencia, tolerancia, alegría, con acercamientos o con golpes. Esto ha ellos les dice como estamos y que pueden esperar de nosotros.
Es tan hermoso llegar con tus hijos y despertarlos con besos, cosquillas, juegueteos, etc., que ha ellos les alegra el día, y a nosotros con esa sonrisa y el abrazo matutino que nos regalan, es suficiente para poder llevar a cabo cualquier rutina laboral con gusto, esperando volver a ver esa sonrisa y la carita de sorpresa al platicarnos lo que aprendieron en el día.
La relación la tenemos que empezar a construir nosotros, no ellos; nosotros tenemos que acercarnos a ellos y hacer de nuestra compañía un momento de confianza, de seguridad, de crecimiento.

viernes, 25 de mayo de 2012

En la actualidad vemos que los padres están confundidos con el rol que deben tener en la casa.
Muchos consideran que los hijos deben de tener confianza en ellos y contarles todos lo que les pasa, situación que se dá en la mayoría de las ocasiones, cuando los hijos son pequeños, pero conforme crecen ya no cuentan todo lo que les pasa, hacen distinción entre lo que se les debe platicar a los amigos y lo que se les debe decir a los padres.
Y es precisamente esta situación, la que lastima a los padres, ya que ellos la pretender ser amigos, se olvidan que el rol de padres es más importante, cuestión que no sucede, en este aspecto con los hijos, ellos no les platican todo porque los siguen viendo como padres.
Realmente los padres pueden ser amigos de sus hijos, pero como una de las múltiples fuciones, actividades, responsabilidades o goces que se tiene, por el simple hecho de ser padres. No debemos de olvidar que los hijos precisan de orientación, de acompañamiento y aprendizajes, pero también necesitan de saber manejar sus emoceniones e impulsos cuando las cosas no salen bien, y esta también es una tarea de los padres: enseñarles que no todo se puede obtener en la vida.
Lección que pocas veces es enseñada por los amigos. Ya que el amigo pretende que logre su objetivo y en ocasiones lo puede invitar a romper las reglas o su propia ética personal; en tanto que los padres se mantienen en la postura o coherencia de sus valores que como familia se han inculcado.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Los Hijos necesitan sentir la seguridad de ser guiados constantemente por sus padres, por lo que requieren verlos que son congruentes y constantes.

viernes, 18 de mayo de 2012

Dar seguridad y confianza a los hijos

Los hijos reflejan lo que nosotros hacemos en ellos, si confiamos en ellos, ellos se sienten seguros y podrán tomar decisiones, acordes a su edad y situación. No siempre sabrán elegir de manera correcta, esto es un proceso que debe irse dando conforme acumulan seguridad, esperiencia y confianza en que serán corregidos o reconocidos por alguna decisión. Si los padres por "no lastirmarlos" no se atreven a decirles que la decisión no ha sido la correcta, entonces ellos quedan expuestos a los errores, o ha ser lastimados por los demás o por las circunstancias. Es obvio que deben aprender a equivocarse, pero deben de hacerlo en cuestiones sencillas: no elegir el vestuario correcto, o en la elección del color de la flor que desean pintar. No podemos dejarlos elegir los tiempos de la televisión o de los videojuegos, tiene que haber supervisión constante de los padres y acompañamiento.
Los hijos deben saber que ante una elección, hay dos opciones: o ganas o aprendes.

jueves, 17 de mayo de 2012

En el hogar, la autoridad debe ser ejercida por ambos padres, en mutuo acuerdo. Los hijos deben aprovechar la experiencia, los conocimientos y habilidades de sus padres, todo es puesto al servicio de ellos, con matices de amor, respeto y paciencia.
Cuando los padres no les ofrecen estas oportunidades a los hijos y permiten que ellos tomen decisiones, se producen resultados dolorosos para ambas partes (drogadicción, accidentes, embarazos no deseados, etc.)
Los hijos deben creer en sus padres, pero no lo harán mientras ellos no les demuestren que debe existir confianza proveniente de las dos partes.

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Quién tiene la autoridad en casa?

Las nuevas generaciones están marcando otro órden en las relaciones que se dan dentro de la casa. El hecho de que los hijos sean los que tienen el control en casa, debido a la ausencia de los padres y la culpa que esto provoca, ha hecho que los niños se creen falsas ideas de su imagen.